El 3 de julio de 2019, pocos días después de la publicación de la Ley de la Guardia Nacional, el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo anunció que “la primera generación” de esta nueva corporación tenía ya su primera misión. En ese momento la Guardia estaba compuesta exclusivamente por personal del Ejército (SEDENA), Marina (SEMAR) y la extinta Policía Federal, sin contar aún con reclutas propios.
Su despliegue inicial se dio en tres estados calificados como prioritarios por sus altos índices de incidencia delictiva: Guanajuato, Michoacán y Jalisco. De acuerdo a Insight Crime, la violencia en esta región colindante ha sido atribuida a grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), nacido en Jalisco y enfrentado con otras organizaciones criminales por control de economías ilícitas en los estados vecinos.
Desde aquel anuncio, el secretario Durazo dejó claro que la Guardia Nacional sería la herramienta principal del gobierno para intervenir directamente en los principales focos rojos de la violencia en el país. Aunque desde el inicio era evidente su carácter militar, la ley entonces vigente establecía que debía constituirse como una fuerza “de carácter civil”, adscrita a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Utilizando nuestro interactivo Los Militares y la Seguridad, ¿qué dicen los datos oficiales sobre la primera misión de la Guardia Nacional? Aquí lo analizamos.
Los estados
Guanajuato
La cifra de homicidios en Guanajuato aumentó de forma sostenida desde 2007, hasta que en 2018 la entidad se posicionó como la más violenta del país en términos absolutos. A pesar del despliegue de la Guardia Nacional, Guanajuato se mantuvo como el estado con mayor número de homicidios entre 2019 y 2023. El pico se alcanzó en 2020, cuando se registraron 5,187 asesinatos, la cifra más alta en su historia reciente.
Según el Índice de Paz México 2021, publicado por el Instituto para la Economía y la Paz, Guanajuato fue una de las cinco entidades con mayor deterioro en sus indicadores de paz entre 2019 y 2020. Este retroceso se atribuye, entre otros factores, al auge del llamado huachicoleo como economía ilícita y al conflicto violento entre el CJNG y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL). De acuerdo con Causa en Común, Guanajuato es también el estado con el mayor número de policías asesinados en el país.
Los datos oficiales de la Guardia Nacional confirman que Guanajuato mereció la mayor atención durante su primera etapa de operaciones, dentro de una estrategia de intervención altamente militarizada. En 2020, 40% de las detenciones de personas y 49% de los aseguramientos de armas de fuego realizados por la Guardia Nacional en todo el país ocurrieron en este estado. No obstante, no fue la fuerza más activa; ese mismo año el Ejército realizó cinco veces más detenciones que la Guardia Nacional, aunque esta última encabezó el número de aseguramientos de armas y enfrentamientos.
Después de 2021 la participación de la Guardia Nacional en tareas de seguridad en Guanajuato disminuyó notablemente, concentrando sus operaciones hacia el noroeste del país, particularmente en estados como Sonora y Baja California.
Michoacán
El estado de Michoacán muestra un deterioro en sus condiciones de seguridad similar al de Guanajuato, evidenciando un desplazamiento geográfico de la violencia hacia el centro del país durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Entre 2019 y 2023, Michoacán se ubicó de forma constante entre las cinco entidades con mayor número de homicidios y se posicionó como el tercer estado con más personas desaparecidas y no localizadas, con 3,199 casos registrados en el Registro Nacional.
En el mismo periodo, el INEGI contabilizó 11,521 homicidios en la entidad, lo que da cuenta de la gravedad y persistencia del conflicto.
En 2020, Michoacán, fue el estado donde la Guardia Nacional reportó el mayor número de enfrentamientos con civiles y, después de Guanajuato, la segunda mayor cantidad de personas detenidas y armas aseguradas. A diferencia de lo ocurrido en Guanajuato, la Guardia Nacional mantuvo su nivel de actividad en Michoacán después de 2021. En ambos estados, sin embargo, el Ejército Mexicano incrementó significativamente sus operaciones, particularmente en materia de detenciones, en concordancia con la tendencia nacional de creciente militarización de la seguridad pública.
Jalisco
Jalisco es otro de los estados donde la seguridad se deterioró durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Mientras que en Michoacán el máximo histórico de homicidios se alcanzó en 2021, con 2,686 víctimas, en Guanajuato fue en 2020 con 5,187, y en Jalisco en 2018 con 2,675 homicidios.
Aunque el índice de homicidios en Jalisco mostró una ligera mejora posterior, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas revela un dato alarmante: entre 2019 y 2023 Jalisco fue la entidad con mayor número de personas desaparecidas o no localizadas, con 6,529 casos registrados, cifra más cercana a los 8,386 homicidios ocurridos en el mismo periodo. El reciente hallazgo de un posible centro de reclutamiento y exterminio en el Rancho Izaguirre sugiere que las aparentes mejoras en los índices delictivos en estados como Michoacán, Guanajuato y Jalisco deben analizarse con cautela y bajo un escrutinio más profundo.
A diferencia de Guanajuato y Michoacán, el despliegue inicial de la Guardia Nacional en Jalisco fue más limitado. No fue sino hasta años después cuando aumentó su actividad en la entidad. Para 2023, Jalisco se posicionó como el segundo estado con más enfrentamientos registrados por la Guardia Nacional, solo detrás de Michoacán, y también como el segundo con más armas aseguradas, después de Sonora.
Conclusiones
- Guanajuato y Michoacán muestran evidencia clara de haber sido estados prioritarios en el despliegue inicial de la Guardia Nacional, a diferencia de Jalisco, donde su presencia se incrementó hasta después de 2021.
- Sin embargo, en los tres estados analizados, la participación del Ejército ha sido mayor que la de la Guardia Nacional, superándola en número de detenciones y operativos, con una brecha que se ha ampliado en los años recientes.
- Aunque la incidencia de homicidios comenzó a descender en Jalisco desde 2018, en Guanajuato a partir de 2020 y en Michoacán desde 2021, Guanajuato continúa registrando la mayor cantidad de homicidios a nivel nacional. Por su parte, Jalisco y Michoacán figuran entre las entidades con mayor número de personas desaparecidas y no localizadas, lo que revela la persistencia y complejidad de la violencia en la región, más allá de los indicadores tradicionales.
