El (des)equilibrio civil-militar en la seguridad

En 2022 había más militares desplegados que policías en al menos 11 entidades de la República Mexicana. Según el conteo del gobierno, hoy los miembros militares desplegados en el país ya rebasan al total del personal operativo de las policías. En esta entrada número 15 de Descifrando analizamos el (des)equilibrio de las fuerzas de seguridad civiles y militares en el país.

¿Qué es la Guardia Nacional (en 2023)?

Resulta cada vez más urgente preguntar qué es la GN. Encontramos dudas en aspectos tan básicos como la cantidad de personal adscrito a la nueva institución.

En esta entrada de Descifrando, analizamos analizar las características de la GN, el avance en su implementación y su papel en la seguridad pública en México.

¿Existe una estrategia de “abrazos no balazos”?

Desde el inicio de su mandato, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha insistido en que su gobierno seguirá el principio de “abrazos no balazos”, recibiendo fuertes críticas por este dicho. Pero, ¿es cierto que existe una estrategia de no enfrentar a la delincuencia armada bajo el liderazgo del Ejército? Veamos los datos.

¿Qué es la Guardia Nacional?

Si se logra incorporar la Guardia Nacional como un brazo armado de la SEDENA, para la mayoría de sus miembros no será necesario cambiar de institución: ya que serán dados de alta como policías militares en la SEDENA.

Estrategia militarizada de control de armas ilegales en México: ¿Más armas y menos aseguramientos?

Desde 2015, el esfuerzo combinado del ejército (SEDENA), la Marina (SEMAR), la Policía Federal y la Guardia Nacional no ha logrado reducir la presencia de armas ilegales. En 2020 se han incautado no más de 9 mil armas, mientras que en 2011 se aseguraron 38 mil 547.

En esta entrada de Descifrando, cuestionamos la estrategia de contención de la violencia armada con un análisis de los datos de armas aseguradas por las fuerzas de seguridad.

Armas de fuego: su papel en la violencia homicida en México

Desde 2018, nuestro país es uno de los más violentos de América Latina, a su vez la región más violenta del mundo. Entre 2007 y 2019, se cuadruplicó la cantidad de homicidios con armas de fuego y se duplicó la cantidad de homicidios cometidos con otros medios.